El primer debate entre Daniel Noboa y Luisa González, candidatos al balotaje del 13 de abril, se caracterizó por un intenso intercambio de acusaciones más que por propuestas concretas. El encuentro, transmitido este domingo 23 de marzo, mostró las marcadas diferencias ideológicas que dividen al país, con momentos particularmente álgidos que incluyeron descalificaciones personales y cuestionamientos mutuos sobre corrupción.
Uno de los puntos más controvertidos fue el cuestionamiento de González sobre una presunta deuda de 94 millones de dólares que mantendría el entorno familiar de Noboa con el SRI. El mandatario en funciones respondió defendiendo su gestión anticorrupción mientras replicaba con señalamientos sobre casos emblemáticos del gobierno de Correa. La seguridad nacional generó otro choque frontal, cuando Noboa preguntó si su contrincante “pactaría con mafias” o combatiría el narcotráfico como él.
El debate mostró claramente dos visiones opuestas sobre el futuro del país. Noboa se enfocó en seguir con sus políticas de seguridad y economía, mientras que González trató de aprovechar el descontento social, lanzando críticas a la gestión actual. Con frases como “Rana, pero jamás el cartel de los sapos”, la candidata respondió con firmeza a los intentos de descalificación personal.
Analistas coinciden en que este debate marcó el tono de una campaña que se perfila como una de las más polarizadas en la historia reciente del Ecuador. El balotaje del 13 de abril no solo decidirá al próximo presidente, sino que podría redefinir el rumbo del país en materia económica, de seguridad y relaciones internacionales